| Dos
de las mujeres por las que Amnistía Internacional
trabajaba en esta campaña junto a organizaciones y
activistas dentro de Irán contra la lapidación,
han podido salvarse de esta terrible condena:
PARISA después de haber sido condenada a lapidación
por ejercer la prostitución, obligada por su esposo,
quedó en libertad el 5 de diciembre, tras haber
recibido 99 azotes. El Tribunal Supremo le había
conmutado la condena de muerte por lapidación por
flagelación tras revisar la causa.
SHAMAMEH GHORBANI (conocida también como MALEK),
quien había sido condenada a muerte por lapidación,
veía cómo su condena era anulada por el
Tribunal Supremo en noviembre de 2006 y se ordenaba abrir
un nuevo juicio por considerar que la investigación
del caso había quedado incompleta.
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