
“Daremos a los medios de comunicación completa libertad de información cuando vengan a China”. Wang Wei, secretario general del Comité para la Candidatura de los Juegos Olímpicos “Pekín 2008”, China Daily, 13 de julio de 2001.
Las autoridades chinas prometieron libertad total de información durante los Juegos Olímpicos. El año pasado se introdujo una nueva normativa en apariencia encaminada a aumentar la libertad de los periodistas extranjeros para cubrir noticias en China. Sin embargo, se sigue impidiendo a la prensa extranjera que informe sobre temas que las autoridades consideran delicados y numerosos periodistas extranjeros han sido detenidos e incluso agredidos cuando intentaban informar sobre estos asuntos durante los últimos meses.

Por su parte, los periodistas chinos siguen trabajando bajo un control y una censura estrictas. Los que publican artículos criticando a las autoridades o a la política oficial se arriesgan a ser procesados y encarcelados. En los últimos meses se han introducido nuevos reglamentos para aumentar los controles oficiales sobre Internet, produciéndose el cierre de numerosos sitios web.
Los controles sobre la información se están extendiendo incluso al servicio de mensajes cortos (SMS) en Pekín.
Muchos asuntos o palabras que se consideran políticamente delicados siguen siendo inabordables, incluida la represión de Tiananmen de 1989 y Amnistía Internacional. Además, la lista de asuntos sufre continuos cambios. Las personas que caen en desgracia con los censores, aún pueden ir a dar a la cárcel o ser puestos bajo arresto domiciliario.
Decenas de periodistas y escritores se encuentran presos en China por informar de cuestiones consideradas delicadas desde el punto de vista político.
Algunos casos de personas encarceladas por ejercer su Derecho a la Libertad de Expresión, son los de: